Cuando me haya sumergido en el olvido,
cuando me haya diluido en agua y sal,
cuando sea un trozo de lo que has vivido,
cuando sea tanto como tú me quieras recordar.

 
Cuando el tiempo ya no sea el enemigo,
invencible porque no aguanta un farol;
cuando ya no exista nada decisivo,
ni una sola estupidez que discutir entre tú y yo.
 


Cuando sople el huracán y te arrastre hasta gritar,
no te asustes porque estoy detrás de ti,
y aunque no me puedas ver

 piensa en mí y allí estaré
cuando apriete con violencia el vendaval,
asustando al huracán.
 


Cuando tenga caducadas mis urgencias,
cuando queden mis zapatos sin usar,
cuando ya no encuentres restos de ceniza
ni mi ropa sin guardar, por donde quiera que vas.

 


Cuando no resuenen más mis maldiciones

ni mi risa y llanto juntos galopar,

y aunque no vuelvas a ver mis intenciones
de jugar a ser feliz cada día un poco más.
 


Cuando sople el huracán y te arrastre hasta gritar,
no te asustes porque estoy detrás de ti,
y aunque no me puedas ver

piensa en mí y allí estaré
cuando apriete con violencia el vendaval,
asustando al huracán…
asustando al huracán…

Copyright©2008 GloriaCP.

Todos los derechos reservados. Prohibida cualquier reproducción.